darse cuenta

Publicado en por chicatrebol4

Un mendigo estuvo junto a una carretera durante más de treinta años. Un día, un desconocido paró por allí.
- ¿Una limosna? - murmuró el mendigo, alargando mecánicamente su gorra de béisbol.
- No tengo nada que darte- dijo el desconocido. A continuación preguntó:
-¿Sobre qué estás sentado?
-Nada-respondió el mendigo-. Sólo una vieja caja. He estado sentado en ella desde no sé cuándo.
-Has mirando dentro alguna vez-preguntó el desconocido.
-No-dijo el mendigo-, ¿para qué? No hay nada dentro.
-Echa una mirada-insitió el desconocido.
El mendigo consiguió abrir la tapa. Con infinita sorpresa, incredulidad y dicha vio que la caja estaba llena de oro.

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