Un café, solo por favor.
Puede que éste sea un momento histórico. Sabed que este artículo es único en este blog, y dudo mucho que se repita. Por primera vez en la corta historia de este blog, estoy haciendo un artículo más positivo que de costumbre.
Cuando pensaba en la soledad me venía a la mente la imagen en blanco y negro de una chica apoyada en el marco de la ventana mirando hacia el exterior, ocultando su cara bajo el espesor de su largo pelo. Con el tiempo, la gente cambia, cambia la forma de percibir el mundo y cambian los conceptos. Cuando pienso en la soledad hoy en día, me viene a la mente la imagen en color de una chica que se quiere a sí misma, sentada en la ventana con unos cascos puestos escuchando su música favorita; canciones que sólo le pertenecen a ella. A veces infravaloramos la soledad, a pesar de que ésta pueda ser nuestra mejor compañía.
Hace un año mantuve una conversación con un gran amigo al ver la gran cantidad de parejas que pululaban por la universidad:
- A veces pienso que cuando envejezca y todas mis amigas acaben casándose, yo me quedaré solo.
- No digas eso, me pone triste. Dudo mucho que te quedes solo, pero en el caso de que sea así sabes que me tienes a mí y a todas tus amigas para lo que quieras.
Ahora lo pienso y me entran ganas de reír. ¡Qué ironía más grande ver como han resultado las cosas!
Ayer viendo el programa de "Savage U" o "Savage y el sexo" (creo que aquí lo llaman así) hablaron con un chico ya comprometido, que parecía haberse conformado con alguien que no cumplía sus expectativas, y recopilé este fragmento de la conversación:
"-Before I was with her I was dating other people, and I had this overwhelming fear of just being alone.
-You can’t live your life thinking if I’m alone my life is over.
- I know but that’s a scary thought
- I know, but you have to not be so psychologically or emotionally dependent on one human being’s existence."
Representa todo lo que quiero decir. Como el estar solo no significa el final de la vida y no tener ánimo para seguir. Estar solo significa estar con la persona más importante para ti: tú mismo. Aquella persona que te conoce a la perfección, conoce tus puntos fuertes y tus puntos débiles que ocultas a tus enemigos y a aquellos que crees que te van a hacer daño. Conoce tus inseguridades, tus preguntas y miedos más profundos. Es alguien que siempre va a estar ahí.
Es curioso como nos encanta aquello que nos perjudica y nos hace daño y sin embargo, ponemos mala cara a lo que es saludable para nosotros. Como preferirías mil veces comerte un trozo de chocolate, una loncha de beicon o unas chucherías antes que un plato de espinacas, judías verdes, coliflor, repollo… Sí, así es la vida, siempre vamos a querer lo que no podamos tener y si lo tenemos, será lo que peor nos siente.
¿Sabéis qué? Me quedaré sin comer nada para siempre si tengo que conformarme con un plato de espinacas.