noche de insomnio
¡hola! ¡aquí estoy otra vez! sé que llevo yo que sé cuanto tiempo sin escribir ni pasarme siquiera por aquí pero no tengo mucho sueño, no me apetece estudiar y me apetece escribir un rato, aunque no sé si estaré muy inspirada ahora mismo....
Sí, podeis mirar la hora... serán como las cinco de la mañana o algo así, sé que es tarde...
Bueno, esta tarde-noche me he dedicado a leer un blog por ahí y me he echado unas buenas risas y he pensado: ¡joder! con lo divertida que puedo ser yo y la cantidad de paridas que puedo decir al minuto... tengo un blog demasiado pesimista. Tal vez pueda ser porque la verdadera genialidad sólo aparece en los momentos adversos (lo he leido por ahí, puede que sea mentira) o yo que sé, que mi vida es como un pañal, que siempre está lleno de mierda.... vete tu a saber porqué sera.
Entonces fue cuando pensé: ¡pues voy a hacer un artículo divertido!; pero sólo se me ocurrió una cosa, que parece estar muy de moda y que lo ha estado siempre desde que el mundo es mundo y es: el amor.
Vale, ya que es mi blog y puedo escribir lo que me apetezca os diré que yo siempre fui una chica muy romántica, de esas que sueñan con encontrar su media naranja o su principe azul de repente, en la biblioteca, en un bar tomando una copa, en una tienda entre los estantes de ropa, leyendo un libro en un banco...
Él sería guapo, cachas, inteligente, simpático, con humor, fiel y del 1 al 9, es decir, sincero. Creía que, en una tarde de cálido otoño, él se me acercaría con una frase tonta o simplemente un ¿qué tal?, se sentaría a mi lado y hablaríamos de todo un poco: de su vida, la mía, el tiempo... al terminar el día en que nos conocimos me pediría el telefono deseoso de volver a verme; se lo daría con una sonrisa tímida, con la seguridad de que me iba a llamar, para después despedirnos y marcharnos a nuestras casas.
Con el tiempo nos iríamos conociendo más y más, enamorándonos cada vez más el uno del otro, sin poder vivir sin la mirada de quien significaba todo en la vida. Quedaríamos los sábados para ir al parque, al cine, bolera, cenar... y haríamos excursiones a la playa, nos tostaríamos al sol, daríamos largos paseos a la luz de la luna cogidos de la mano mientras el agua acaricia nuestros pies.
Sólo tendría palabras bonitas para mí, con su mano rozaría dulcemente mi mejilla, mientras me dice que no quiere perderme nunca y nuestros labios se fundirían en un tierno beso.
¿Queréis que siga?
Seguramente algunos estareis pensando: ¡joder! ¿y esto es a lo que te refieres con alegre? ¡es una puñetera empalagosidad! ¡se me van a garrapiñar los ojos! Otros pensareis: ¡joder! ¿y el polvo? ¿Cuando follan aqui?
Pues vale, como habreis leído, he dicho que "fui" (leedlo otra vez si queréis) una chica romántica pero... (todas las buenas historias comienzan con un pero) ultimamente las cosas han cambiado mucho, he estado pensando y me he dado cuenta de que todo eso no existe (¡Oh no! ¡Vuelve al pesimismo!) Nooo, esperaaad....
Es cierto que puede que llegue una persona que te quiera y tal y con el que alguna vez puedas llegar a vivir todo eso que he contado antes pero, ¿sabes qué? esa persona no te gustará y no le darás la oportunidad de conocerte, o pasarás de él por pesado o porque te cansaras de él o porque quieres lo que no tienes, por cualquier cosa, llamalo X... la cuestión es que nunca llegarás a vivir eso, el principe azul y la media naranja han desteñido.
Espero que no haberos decepcionado, entristecido ni nada con esta afirmación porque no es para nada mi intención, sólo voy a explicar cómo veo la vida ahora y quien quiera que lo siga y quien no, que lo lea y punto porque leer es bueno (Espero que quede claro que no es un consejo, no lo digo por nada en especial eh?)
Lo que voy a hacer con mi vida es no comprometerme nunca, lo he descubierto, mi libertad es sólo mía y, la verdad no me gustaría dársela a otro para que la tenga hipotecada.
Vives tu vida, conoces a un tío, hablas con él y te gusta: Pues a disfrutar de su compañia, mucho tonteo, algún roce, beso o lo que te apetezca en el momento, ;) pero nunca llegando a algo serio y dejándolo claro desde el principio para que luego no haya pedidas de explicaciones. Si no te gusta pero te cae bien y tal, pues como amigos, pasar un buen rato charlando, comiendo o de fiesta y todos contentos.
Actuando así te aseguras de que nadie te hará daño, porque no esperas de nada de nadie más allá que lo que te apetezca en el momento. Es como: tienes hambre, asi que vas a la nevera y coges un trozo de chocolate; ¿que tienes sed? pues vas al grifo a por agua, ¿que quieres una ducha? pues a la bañera...
Ahora que lo estoy leyendo... se puede malinterpretar taaanto esto... no quiero decir que veais a las personas como objetos, porque no lo son, tienen sentimientos (algunas no, claro está, pero por lo general sí) por eso es importante el punto de dejar claro que no quieres nada más allá de un tonteo y diversión, porque así evitas el daño que puedas causar.
Es como la analogía que oí el otro día: estás buscando un coche que sea comodo, ofrezca unas determinadas prestaciones, tenga seguridad, sea grande, gran exterior... y para encontrarlo tienes que probar muchos en distintos concesionarios.
Pues eso, que con la edad que tengo no me voy a comprar un coche ya para toda la vida, tendré que ir probando los que me atraigan y ¡¡disfrutar la vida!!
PD. Cualquier cosa con la que no esteis de acuerdo si leeis esto, decidmelo por favor, que siempre estoy dispuesta a escuchar nuevas opiniones y puntos de vista :)